Hepatitis, todo lo que necesitas saber

Publicado el 26 de Julio, 2022
Hepatitis

Existen más de 5 variantes distintas de esta enfermedad, siendo las más comunes las de tipo A, B y C. Cada una tiene distintas causas, formas de contagio y tratamientos.

La hepatitis, en términos médicos, es la inflamación del parénquima hepático, que es la parte encargada de realizar las funciones del hígado. Esto provoca una alteración en el perfil bioquímico hepático, que puede ser diagnosticado mediante un análisis de sangre.

La Dra. Macarena Larraín, gastroenteróloga de Clínica Vespucio, explica: “La hepatitis tiene múltiples causas y muchas veces no se logra determinar con exactitud cuál es la principal. Sin embargo, contamos con una amplia gama de exámenes que nos ayudan a identificar qué tipo es”.

Tipos de hepatitis

  • Virales: A, B, C, D y E
  • Hepatitis autoinmune: Se genera cuando el sistema inmunitario ataca al hígado.
  • Hepatitis tóxica: Se produce por intoxicaciones con medicamentos, hongos o productos químicos.
  • Hepatitis alcohólica: Se da por la ingesta excesiva y prolongada de alcohol en el tiempo.

Síntomas

La hepatitis, en muchos casos, es asintomática. De hecho, una persona puede convivir con ella varios años sin saberlo. Otras veces, las de origen viral tienen indicios inespecíficos, entre ellos:

  • Náuseas
  • Falta de apetito
  • Dolor abdominal
  • Dolor de cabeza
  • Dolores musculares

Aproximadamente 7 días después de presentarse los síntomas descritos, se produce coluria (coloración oscura de la orina) e ictericia (color amarillento de la piel y los ojos), signos característicos de las enfermedades hepáticas.

Prevención y tratamientos

Hasta el momento, existen vacunas que previenen algunas variantes de la hepatitis. Sin embargo, la mejor forma de evitar el contagio es:

  • Hepatitis A: Mantener una buena higiene, tanto de las manos como de los alimentos a consumir.
  • Hepatitis B: Dado a que puede ser transmitida por vía sexual, se recomienda el uso de preservativo.
  • Hepatitis C: Se contagia mediante intercambios sanguíneos, por lo que puede prevenirse al utilizar agujas nuevas y esterilizadas en cualquier intervención (inyecciones, tatuajes, piercings, etc.).

“La hepatitis A no requiere de un tratamiento específico. Para la de tipo B existe una terapia permanente que se da solamente a algunos pacientes. Por otra parte, desde el año 2015, existe un tratamiento efectivo para la hepatitis C que logra curarla en la mayoría de los casos”, afirma la gastroenteróloga de Clínica Vespucio.

Consecuencias de una hepatitis no atendida

El efecto más grave de la hepatitis es la falla hepática. Si bien esta se da en un bajo porcentaje de los casos, puede provocar que el paciente requiera de un trasplante de hígado. En cuanto a las hepatitis B y C, si no se detectan a tiempo, pueden generar, a largo plazo, un daño hepático crónico conocido como cirrosis hepática.

Por lo mismo, ante la sospecha de hepatitis, la Dra. Larraín recomienda: “Acudir en primera instancia a un médico internista o a un gastroenterólogo, quienes pedirán exámenes de anticuerpos (serología) para detectar la presencia de los virus de la hepatitis. Además, será necesaria una ecografía abdominal para observar el hígado y descartar que haya una causa vascular. Esto debido a que, a veces, se generan coágulos que tapan las venas y arterias hepáticas y que pueden producir una hepatitis”.

Médico: Dra. Macarena Larraín Suckel
Especialidad: Gastroenterología

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