Ortodoncia infantil

Publicado el 30 de Diciembre, 2019
Ortodoncia Infantil-Cuándo es necesaria

Lo ideal es controlar a nuestros niños con un dentista desde que aparecen sus primeros dientes y así monitorear que no se produzca alguna deformidad en la boca producto del uso de chupete o mamadera, entre las causas más comunes.

De acuerdo a lo que indica la Dra. Nadia Prieto, ortodoncista y odontopediatra de Clínica Vespucio, “hasta los tres años los huesos en la boca de los niños son más moldeables, por lo que, si detectamos que un pequeño tiene problemas en el paladar, por ejemplo, podemos simplemente remover el chupete o la mamadera antes de esa edad y el hueso que se hundió por este uso, paulatinamente, vuelve a su forma original, evitando un problema mayor”.

Después de esa edad, según lo explica la ortodoncista, es necesario hacer tratamientos interceptivos u otro tipo de terapia de acuerdo con la necesidad del paciente, “ya que en la medida en que el niño o niña va creciendo, el hueso se empieza a osificar más y, por lo tanto, el tratamiento comienza a ser cada vez más complejo. Primero se ocupan disyuntores u otro tipo de aparatología según el caso, que son pequeñas placas que van adosadas al paladar y cementadas en dientes. Pueden ser aparatos fijos o removibles, dependiendo de la edad del paciente, y se van ajustando para agrandar el paladar. Esto se emplea únicamente en casos de alteración de los huesos de la boca y es recomendado para evitar una cirugía cuando el niño tenga más edad, disminuir los riesgos o que las dimensiones necesarias a operar sean menores, en los casos en que inevitablemente debamos hacerlo”.

La gama de tratamientos disponibles para niños y adolescentes es amplia, por lo que siempre será mejor atender cualquier problema o malformación desde pequeños.

¿Cómo identificar si mi hijo necesita ortodoncia?

Es importante estar atento a varios factores como, por ejemplo, si el niño presenta la mandíbula hacia afuera o hacia adentro, muerde al revés o hacia el lado o si no junta los dientes adelante.

“También es importante fijarse en los niños que se chupan el dedo, ya que esto deforma el paladar. Además, hay menores que chocan los dientes y se provoca una interferencia y un deslizamiento. Entonces, esa constante hace que el hueso empiece a crecer con una alteración”, comenta la Dra. Prieto.

En cualquiera de estas condiciones, si se tratan mediante ortodoncia u ortopedia en los primeros años, el especialista tiene la posibilidad de centrar la mandíbula o solucionar el problema que pueda presentar el menor. En caso de no ocurrir esta corrección, con el tiempo el paciente puede necesitar cirugía o algún tipo de aparato más complejo. 

Como recomendación para los padres, la odontopediatra aconseja que los niños:

  • Dejen el chupete y la mamadera antes de los 3 años.
  • Lo mismo ocurre con el pecho, ya que también provoca deformación mandibular.
  • Evitar que el niño se chupe el dedo.
  • No deben mascar o apretar con los dientes lápices u otro artículo.
  • Además, se debe poner especial atención a los problemas respiratorios. “Si el niño sufre rinitis o asma, y respira con la boca abierta durante todo el día, eso también provoca una compresión del maxilar, ya que la lengua normalmente va apoyada en el paladar, lo que en este caso no se produce, pudiendo generar complicaciones maxilares”, enfatiza la especialista.

¿Cuándo es necesaria la cirugía?

La Dra. Prieto explica que la cirugía también es parte de la ortodoncia, “ya que en los casos en que no se logra tratar al paciente con aparatos o existe un factor hereditario, se procede a operar al término de la etapa de crecimiento: niños a los 18 o 19 años y, en el caso de las niñas, puede ser a los 16, tras realizar exámenes para verificar que ya finalizó su crecimiento. Se hace en esa etapa, y no antes, para evitar que los huesos sigan creciendo y la cirugía tenga el resultado deseado”.

Pero previamente, hay que comenzar con ortodoncia. “A los 16 años, una niña o niño que tiene problemas esqueletales de huesos superiores, inferiores u otros, está en perfectas condiciones para empezar ortodoncia con aparatos por aproximadamente un año, dependiendo de la complejidad del caso. Luego, se opera y se finaliza con ortodoncia nuevamente por un tiempo más”, indica la odontopediatra.

En cuanto a la duración de los tratamientos, “cada caso es distinto, por lo tanto, el procedimiento y su duración será variable. En promedio se habla de un año y medio, pero todo depende de la edad y condición del paciente”, afirma la especialista.

Un punto clave en cualquier tratamiento ortodóntico es la higiene bucal. Los niños con brackets u otro aparato, por ejemplo, deben ser constantes con las instrucciones de su dentista. Las consecuencias de no cumplir con esto pueden ser:

  • Bracket con mala higiene provocará dientes derechos, pero llenos de caries
  • La mala higiene trae problemas periodontales.
  • Los brackets se sueltan si no hay una limpieza adecuada.
  • Los dientes no logran moverse con la acumulación de placa, porque ocasiona una retención o tranca.
  • La mala limpieza retrasa el tratamiento. Se puede pasar incluso de un año de tratamiento a dos y medio.
Médico: Nadia Prieto Hurtado
Especialidad: Odontología

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