Endodoncia, el procedimiento que permite conservar la pieza dental

Publicado el 10 de Octubre, 2019
Qué es la endodoncia – conservar pieza dental

Conocido tradicionalmente como tratamiento de conducto, consiste en la extirpación de la pulpa dental – o nervio – que se encuentra enferma, y en el posterior relleno y sellado de la cavidad pulpar con un material inerte. Te invitamos a conocer cuándo se realiza y quiénes son los candidatos para someterse a una intervención de este tipo.

La endodoncia deriva de “endo”, que significa dentro, y de “doncia”, que quiere decir diente.  Así lo explica el odontólogo de Clínica Vespucio, doctor Abraham Pérez. “A través de este procedimiento, se trata la enfermedad del tejido blando del diente, es decir, de la pulpa, popularmente conocida como nervio”, aclara el especialista.

Lo importante de este tratamiento es que permite conservar el diente, “lo que siempre será mejor que llegar a la extracción de la pieza, porque es lo biológico, lo natural y, por tanto, lo que el organismo reconoce como parte de él”, agrega el especialista.

¿Cuándo se realiza un tratamiento de endodoncia?

La terapia endodóntica consiste en la extirpación total de la pulpa dental y se indica principalmente en los siguientes casos:

  • Piezas dentales fracturadas.
  • Abscesos agudos o crónicos de origen dental. “Cuando una pieza tiene una carie no tratada, la infección abarca la pulpa, llega al periápice, que es la parte final de la raíz del diente, y se produce un absceso o infección”, expresa el odontólogo de Clínica Vespucio.  
  • Indicaciones de rehabilitación con prótesis dentales, como coronas o incrustaciones. “La corona, por ejemplo, lleva un perno que se retiene dentro del conducto. Por lo tanto, si no se realiza un tratamiento de este tipo, no funciona”, enfatiza el profesional  
  • Patologías funcionales, como el bruxismo. “El acto de apretar los dientes produce grietas y fisuras por las cuales entran las bacterias que llegan a la pulpa produciendo una pulpitis, que es un cuadro inflamatorio y doloroso del tejido pulpar por causa de caries o trauma dental”, detalla el doctor Pérez.

¿Cómo se realiza una endodoncia?

El tratamiento de conducto, a grandes rasgos, consiste en la “extirpación del tejido blando del diente, que es la pulpa o nervio, para luego hacer una trepanación (perforación) con acceso a los conductos de los dientes, lo que varía si se trata de un diente anterior, premolar o molar.

Posteriormente, se extirpa el tejido pulpar en su totalidad y se efectúa una limpieza de estos conductos con instrumentación biomecánica, que en este caso corresponde a limas mecanizadas o manuales.

Finalmente, se realiza el relleno del conducto o sellado con un material inerte y biocompatible conocido como la gutapercha”, profundiza el doctor Pérez.

Casos en que la endodoncia no es posible

El tratamiento de conducto no se realiza cuando el procedimiento a seguir es la extracción de la pieza dental, lo que ocurre en los siguientes casos:

  • Reabsorción de la raíz de los dientes o perforaciones. “Existen traumatismos dentales ocasionados por un golpe muy fuerte, lo que genera un cambio morfológico en la raíz que hace que ésta empiece a reabsorberse. Cuando eso ocurre, se contraindica el tratamiento de conducto y hay que proceder a la extracción”, explica el odontólogo.
  • Fracturas verticales, es decir, aquellas que abarcan la corona y la raíz. En estos casos, se debe hacer una extracción, a diferencia de las fracturas horizontales, en las que se puede realizar la endodoncia solo si abarca la corona del diente.
  • Enfermedad periodontal grave que genera una infección de los tejidos que soportan el diente, que corresponde a la encía.
  • Cuando el hueso está muy disminuido y la pieza dentaria presenta movilidad e infección.

Lo importante es la prevención

Para evitar tanto una endodoncia como la extracción de una pieza dental, el doctor Pérez invita a tener presente estas simples recomendaciones:

  • Visita frecuente al dentista que incluya la toma de radiografías, ya que de esta manera es posible detectar caries interproximales, es decir, aquellas que están entremedio de las piezas dentales y no se ven a simple vista.
  • Una buena higiene dental que incluya cepillado, uso de seda dental y enjuague bucal.
  • En caso de que haya presencia de caries dentales, estas deben ser tratadas, obturadas o tapadas lo más rápido posible, ya que pueden empeorar con el tiempo e ir avanzando y comprometiendo el tejido pulpar, produciendo la llamada pulpitis con la consiguiente indicación de endodoncia.
  • En el caso de fractura dentaria, golpe o caída que afecte la calidad bucal, se debe acudir inmediatamente al dentista.

¿Sabías qué?

Desde el año 1963, la endodoncia es reconocida como especialidad dentro de la odontología por la Asociación Dental Americana.
Médico: Abraham Pérez Arzola
Especialidad: Odontología

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