Viruela del mono: Síntomas y formas de transmisión

Publicado el 16 de Junio, 2022
Viruela del mono

Con alrededor de 1280 casos en 28 países, este virus ha comenzado a preocupar a las autoridades. Si bien los contagios se concentran en Europa, ya hay pacientes confirmados en otros continentes.

Originaria de África, la viruela del mono es una enfermedad endémica que se transmite entre animales, ya sea simios o roedores de gran tamaño, y que puede contagiar a humanos a través de mordeduras, arañazos, fluidos corporales o materia en lesiones de animales infectados. También puede transmitirse entre humanos, mediante el contacto directo con la sangre, fluidos corporales o lesiones de la piel.

Se detectó por primera vez en personas de la República del Congo en los años 70 y, desde esa época, sus casos se concentran principalmente en zonas rurales de la selva tropical de África occidental. Sin embargo, es la primera vez desde su descubrimiento que se producen tantos casos fuera del continente y a una velocidad de propagación tan alta.

La alarma se dio el pasado 7 de mayo, cuando Reino Unido informó sus primeros casos. Rápidamente otros países de Europa comenzaron a confirmar pacientes contagiados y, a la fecha, ya se informan más de 1200 casos. Las naciones que se han visto más afectadas en el mundo son Reino Unido, España, Portugal, Alemania y Canadá, aunque también se han identificado casos menores en Francia, Países Bajos, Estados Unidos e Italia.

Síntomas de la viruela del mono

Los principales signos de contagio son dolor de cabeza, dolores musculares, fiebre, agotamiento y la aparición de ganglios linfáticos inflamados y prominentes en la piel.

“El cuadro clínico de esta viruela es, básicamente, un cuadro inicial febril, con mucho dolor de cuerpo. Al cabo de los días, comienzan a presentarse las lesiones en la piel. No son muchas las enfermedades que dan cuadros con heridas de este tipo, por lo tanto, es más fácil de identificar”, asegura el Dr. Luis Herrada, emergenciólogo y subdirector de Gestión Clínica de Clínica Vespucio.

Si bien este virus tiene similitudes con la viruela humana, y la OMS recomendó el uso de la inmunización ya existente para combatirla, cuando esta infección fue erradicada en los años 90, los laboratorios dejaron de producir la vacuna, por lo que no existe stock suficiente para inocular a la población.

“Desde el punto de vista práctico, las personas que no están vacunadas están mucho más expuestas y es por eso la preocupación. Existe una vacuna, es efectiva, pero no se incluye en los planes de vacunación a nivel mundial”, agrega el Dr. Herrada.

En ese sentido, el especialista recalca la importancia de identificar los casos y aislarlos, pero hace un llamado a la tranquilidad, ya que este virus es menos contagioso: “Estos brotes son de enorme preocupación desde el punto de vista epidemiológico y, por eso, se debe aislar rápidamente a estos pacientes para que no se propague la enfermedad. Sin embargo, a diferencia de un virus respiratorio, tiene una menor contagiosidad, ya que hay que estar expuestos a fluidos o secreciones respiratorias contaminadas”.

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