Correcciones nasales: ¿En qué se diferencian la rinoplastia y la rinoseptoplastia?

Publicado el 28 de Enero, 2020
Diferencias entre rinoplastia y rinoseptoplastia

Se recomienda practicar estas cirugías a contar de los 16 años, ya que a esa edad los huesos del cráneo y la cara están firmes y consolidados. Antes, se corre el riesgo de alterar puntos de crecimiento óseo.

Intervenir la nariz desde los puntos de vista estético y funcional recibe diferentes denominaciones. Si nos referimos a lo primero, el concepto es rinoplastia, mientras que lo segundo se conoce con el nombre de rinoseptoplastia.

La rinoplastia se realiza para modificar la forma de la nariz debido a un tabique nasal muy alto (que genera una giba o rinocifosis) o porque tiene una punta demasiado baja o muy gruesa. Según explica el Dr. Rodrigo Vielma, cirujano plástico de Clínica Vespucio, “hay una serie de alteraciones morfológicas externas en la nariz que hace que al paciente no le guste o quiera corregirla para mejorarla, primando un criterio estético”.

En cambio, la rinoseptoplastia o septoplastia es el procedimiento quirúrgico que, además de abordar el tema estético, también se ocupa de lo funcional. “Se pueden realizar ambas intervenciones. Muchas veces un golpe genera una desviación de la nariz, una laterorrinia hacia la derecha o izquierda, lo que requiere una rinoplastia para enderezarla y también una septoplastia para corregir el tabique y que el paciente pueda respirar mejor”, señala el especialista.

Exámenes  

El paciente que requiere una rinoplastia o una rinoseptoplastia debe ser evaluado con:

  • Tac de cavidades perinasales: evalúa enfermedades inflamatorias e infecciosas, además de tumores y planificación de cirugía.
  • Rinomanometría: estudio sobre el flujo de aire que atraviesa las fosas nasales durante la respiración.

Ambos exámenes entregan información sobre la estructura interna de tabique, cornetes, huesos nasales, senos paranasales en el tercio medio facial y la manera en que el aire circula por la cavidad nasal. “Si esos exámenes están alterados, se recomienda practicar una rinoceptoplastia. En caso contrario, lo que procede es una rinoplastia”, aclara el Dr. Vielma.

Postoperatorio

El postoperatorio dependerá del tipo de cirugía realizada. Si su origen es funcional y reconstructivo, lo habitual es el uso de tapones nasales ubicados al interior de las fosas durante 10 días. “Eso permite que la mucosa, que fue lo que uno trabajó en el centro del tabique, pueda colapsarse hacia la línea media y cerrar cualquier tipo de brechas que quedan después de la operación. Se aplica un yeso clásico o termoplástico en la parte nasal externa para corregir y mantener la fractura que se realiza después de la rinoceptoplastia”, explica.

En el caso de la rinoplastia, también se deja un yeso y tapones nasales, pero estos últimos permanecen por menos tiempo, ya que el tabique no fue tocado durante el procedimiento.

Posterior al retiro del yeso, el paciente se mantiene con terapia kinésica, drenaje linfático nasal y uso de taping nasal durante un mes. Transcurridos los tres meses después de la cirugía, la nariz debería adoptar la forma definitiva, incluida la consolidación ósea, que es el objetivo final del procedimiento.

La rinoplastia y la rinoseptoplastia son realizadas por el cirujano plástico y, eventualmente, el otorrinolaringólogo con conocimientos en procedimientos estéticos.

Dentro de las operaciones faciales, la cirugía nasal es bastante frecuente y representa entre un 40 y un 50% del total de estos procedimientos. Lo siguen, en orden decreciente, el lifting facial, la operación de mentón y mandíbula.

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