Enfermedad arterial oclusiva periférica: una patología vascular que podemos evitar

Publicado el 24 de Enero, 2020
Enfermedad arterial oclusiva-patología vascular

Se trata de un cuadro donde las arterias estenóticas reducen el flujo sanguíneo a las extremidades. Si bien esta patología comienza a desarrollarse en la adolescencia, se manifiesta comúnmente en personas que sobrepasan los 60 años. Por eso, te invitamos a conocer importantes recomendaciones para prevenirla desde etapas tempranas de la vida.

De acuerdo a lo planteado por el Dr. Claudio Vallejos, cirujano vascular de Clínica Vespucio, cuando se presenta este problema “significa que algo está interfiriendo en la arteria e impide que el flujo de sangre sea normal. Las arterias se enferman y generan esta patología que se denomina Enfermedad Arterial Oclusiva (EAO) Periférica, porque compromete las arterias de extremidades superiores o inferiores, siendo más frecuente en las inferiores”.

Debemos considerar que la EAO puede manifestarse en cualquier arteria de nuestro cuerpo. “Es así, por ejemplo, que la EAO de las arterias coronarias afecta al corazón, produciendo infarto del miocardio”, explica el Dr. Vallejos.

Para el especialista, “los factores de riesgo de todas las enfermedades arteriales son muy parecidos, existiendo algunos que denominamos modificables, es decir, que podemos eliminar, y otros que no son modificables, pero que afortunadamente sí es posible controlar”

No modificables

  • Etario, a mayor edad se incrementa el riesgo de presentar esta enfermedad.
  • Sexo, es más frecuente en hombres que en mujeres.
  • Condiciones genéticas o heredables, que pueden favorecer la aparición de esta patología.
  • Hipertensión.
  • Diabetes.

Modificables

  • Sedentarismo.
  • Obesidad.
  • Tabaquismo.

En general, la EAO tiene una característica muy especial y es que, en la gran mayoría de la población, es asintomática. Para el cirujano vascular de Clínica Vespucio, “los síntomas que suelen alertar a la persona sobre la posibilidad de padecer esta enfermedad son dolor de piernas al caminar, que desaparece con el reposo (claudicación), heridas que no cicatrizan en más de 14 días o que los dedos de los pies se tornen de color más oscuro (azul o negro)”.

Para una buena precisión diagnóstica, lo más importante es la conversación con el médico, con el fin de enfocar los síntomas. Dependiendo de cada paciente, puede variar la interpretación. “Se debe realizar una evaluación de los factores de riesgo. Por ejemplo, si presenta antecedentes familiares, si se ha hecho estudios para determinar alguna otra patología, si es fumador, sedentario, si sufre de diabetes, entre otras cosas. Además, se debe identificar si hay dolor y qué tipo de dolor, para que no vaya a confundirse con algo que no tiene relación con la enfermedad, como, por ejemplo, un lumbago”, asevera el especialista.

También hay que realizar un examen físico dirigido a las extremidades, chequear pulsos y, además, revisar si existen algunos cambios en la piel o en las uñas del paciente que puedan dar señales respecto a la presencia de algún tipo de lesión.

Para determinar si un paciente presenta Enfermedad Arterial Oclusiva hay que considerar:

  • Pulsos disminuidos o ausentes en las extremidades.
  • Calambres dolorosos en los músculos de glúteos, muslos o pantorrillas después de realizar ciertas actividades, como caminar (claudicación).
  • Entumecimiento o debilidad.
  • Sensación de frío en la parte inferior de la pierna o en el pie en comparación con la otra extremidad.
  • Llagas que no sanan en los dedos de los pies, pies o piernas.
  • Cambio de color en las piernas.
  • Crecimiento lento del vello o pérdida de éste en pies y piernas.
  • Crecimiento más lento de las uñas del pie.
  • Falta de pulso o pulso débil en piernas o pies.
  • Algunos pocos casos de disfunción eréctil en hombres.

El Dr. Vallejos explica que, la gran mayoría de los pacientes, no requiere de cirugía si cumplen con las indicaciones médicas. Para impedir que la enfermedad siga desarrollándose, es muy importante:

  • Manejar bien todos los factores de riesgo (diabetes, hipertensión, sedentarismo).
  • Realizar ejercicios de marcha: caminar media hora al día y cuantificar el dolor.
  • Dejar de fumar.

El especialista comenta que, si bien esta enfermedad se manifiesta después de los 60 años, se comienza a cultivar desde la adolescencia. “La recomendación es que los cuidados se inicien desde etapas tempranas, de manera de prevenir la claudicación, para lo cual, el mejor consejo, es mantener un estilo de vida saludable”. Esto significa:

  • Si fumas, abandona el hábito.
  • Si tienes diabetes, mantén bajo control los niveles de azúcar en sangre.
  • Haz actividad física con regularidad, ejercitándote entre 30 y 45 minutos, varias veces a la semana, después de recibir la aprobación del médico.
  • Baja los niveles de colesterol y presión arterial.
  • Consume alimentos bajos en grasas saturadas.
  • Mantén un peso saludable.
Médico: Dr. Claudio Vallejos Lobos
Especialidad: Cirugía Vascular

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