Áreas del aprendizaje y cómo estimularlas

Publicado el 25 de Octubre, 2019
Cómo estimular las áreas de aprendizaje en los niños

Es importante desarrollar las áreas de aprendizaje desde temprana edad. Los hábitos de estudio son fundamentales para potenciar cada una de ellas, generando en los niños una mayor facilidad para aprender ciertas habilidades, como la lectura y matemáticas.

Para la psicopedagogía, las áreas del aprendizaje pueden dividirse en dos grandes grupos: por un lado, están los procesos cognitivos, que son una parte fundamental en el aprendizaje y dentro de los cuales están la atención, concentración, memoria y pensamiento. Y por otro, tenemos las áreas instrumentales, que engloban la escritura, lectura y matemáticas.

Lo que complementa a estas áreas son las técnicas y hábitos de estudio. Según indica Paloma Vilches, psicopedagoga de Clínica Vespucio, “la edad en la que comienzan a desarrollarse las áreas del aprendizaje va a depender de los padres y del momento en que los niños inician su proceso escolar. Algunos empiezan con estimulaciones a temprana edad, en los primeros años en la sala cuna, siguiendo con el jardín infantil. Siempre están inmersos, desde el inicio de su vida, en los procesos del aprendizaje”.

Sin embargo, se debe comprender que existen otras variables que los padres pueden fomentar, como los procesos de estimulación y del tipo psicopedagógico, para poder trabajar aprendizajes iniciales como el de tipo lector y, paulatinamente, ir incorporando otros, como las matemáticas y la escritura.

“Es importante ir desarrollando estas áreas desde muy temprana edad, debido a que la plasticidad del cerebro de un niño permite mayor facilidad para adquirir ciertas habilidades, como lenguaje y lectura. Esta capacidad se mantiene a lo largo del ciclo vital, pero en los primeros años de vida es más flexible, por lo que constituye una oportunidad para impulsar esos aprendizajes, como, por ejemplo, un segundo idioma”, comenta la psicopedagoga.

¿Qué pasa si un niño no desarrolla adecuadamente estas áreas?

La especialista indica que “cuando comienza la etapa preescolar, se pueden detectar ciertos indicadores que mostrarán que un niño no va al mismo ritmo de aprendizaje que sus compañeros. Esto ya representa una alerta de que algo ocurre con su aprendizaje, lo que, sin duda, puede ser algo provisorio. No obstante, es importante la evaluación preventiva (en estas primeras edades no se realiza diagnóstico) de un psicopedagogo que brinde una estrategia, para así poder visualizar si el menor, durante ese periodo de intervención, logra obtener cambios positivos y mantener el mismo nivel de aprendizaje que sus pares”.

Si esto se prolonga en el tiempo, posterior a los 6 años de edad, y el niño no va al mismo ritmo que sus compañeros, existe riesgo de repitencia y comentarios frecuentes por parte del profesor de que algo sucede con su aprendizaje y que las estrategias empleadas en clases no son suficientes. En estos casos, es fundamental consultar con un especialista para realizar una nueva evaluación y abordar alguna dificultad que se esté presentando en el aprendizaje.  

Principales áreas del aprendizaje en edad escolar

Lectura: dentro de esta, nos podemos encontrar con algunas subáreas que deben ser desarrolladas por los niños, como, por ejemplo, la calidad lectora que se comienza a trabajar en los primeros años y que demuestra la forma en que leen los niños. La velocidad lectora es algo que posteriormente se comienza a trabajar y demuestra qué tan rápido puede leer el menor.

En algunos establecimientos educativos se realizan evaluaciones para medir la calidad de la lectura y también la velocidad. Y, por otro lado, tenemos la comprensión lectora, que se va clasificando en distintos niveles dependiendo de cada curso: explícita, implícita y comprensión crítica, en el caso de los alumnos de enseñanza media o posterior.

Escritura: destacan conductas grafomotrices, como tomar el lápiz, postura corporal y lateralidad (diestro o zurdo), entre otras. También la calidad del escrito (si es legible), ortografía y escritura correcta de palabras, lo que se valora en diferentes niveles de complejidad según el curso y la edad. Es importante que los niños adquieran hábitos de escritura adecuados, para lo cual necesitan tiempo, práctica y concentración.

Matemáticas: en niños pequeños se deben valorar cuantificadores básicos (más, menos, igual), cálculo y numeración, manejo de operatorias básicas (suma, resta, multiplicación y división) en complejidad progresiva y, por último, la resolución de problemas matemáticos.

Este aprendizaje se puede potenciar con procesos de estimulación por intermedio de los padres, en el colegio y con el apoyo de un psicopedagogo. La especialista recomienda que “los padres inculquen hábitos de estudio y optimización del tiempo, y que intenten presentar a los niños la tarea de manera entretenida y novedosa. Junto con esto, lo ideal es proponerles las actividades como un desafío para que aprendan a través del juego”.

Médico: Paloma Vilches Urrutia
Especialidad: Psicopedagogía

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