Las lesiones más frecuentes al correr

Publicado el 28 de Septiembre, 2016
Las lesiones más frecuentes al correr

Los días con sol y el arribo de la primavera hacen que esta sea una época se transforme en la estación ideal para retomar el running, ya que porque para muchos, comienza la cuenta regresiva para poder lucir un buen estado físico en las anheladas vacaciones. El traumatólogo de Clínica Vespucio, Gonzalo Kameid, explica que es probable sufrir lesiones por desconocimiento, por lo que el inicio de esta práctica debe ser progresiva, guiada y con indumentaria adecuada. Asimismo, es recomendable un chequeo cardiovascular previo para las personas sedentarias.

Dado que los días más fríos quedaron atrás, podríamos decir que la primavera es la temporada oficial para dar inicio a todo tipo de actividades deportivas, como inscribirse en el gimnasio y participar de maratones, que reúnen a muchos fanáticos y principiantes con ganas de correr en estas competencias. Es por esto que en esta fecha aumentan las lesiones, especialmente en principiantes. “Las dolencias más habituales son las de tipo muscular y tendinosas, en pies, tobillos y rodillas, habitualmente asociadas a sobrecarga, ya que estas extremidades amortiguan el peso del cuerpo”, sostiene el doctor Gonzalo Kameid, traumatólogo de Clínica Vespucio.

Factores que influyen en una lesión

Hay elementos que pueden contribuir a una lesión, como la condición propia o física y las alteraciones en la forma de las piernas que pudiera tener la persona, además de enfermedades o secuelas de lesiones previas. También influyen factores externos, como la superficie de trote, por lo que el especialista recomienda partir en terrenos planos y más suaves como maicillo o pasto. “Las zapatillas deben ser de preferencia de trote, sin deformidades por el uso, vestimenta adecuada, cómoda y preferentemente de telas que ayuden a reducir la humedad”, advierte el traumatólogo.

Quienes pueden practicar running

El especialista explica que la gran mayoría de las personas son aptas para realizar este deporte, pero la sugerencia es que “el comienzo sea progresivo, porque al ser una actividad exigente requiere que la musculatura esté en buenas condiciones para estabilizar las articulaciones y absorber el impacto”. Las personas que han sido sedentarias por mucho tiempo, se les recomienda partir con caminata por unos meses y una vez mejorada la condición física, iniciar el trote.

“El comienzo de este tipo de prácticas deportivas muchas veces disminuye la obesidad y ayuda a reducir el consumo de tabaco y alcohol”, concluye el especialista.

Que hacer en caso de lesión

Inmediatamente se debe poner hielo en la zona afectada, varias veces al día y el uso de una crema tópica que ayude a desinflamar el área lesionada. Posteriormente, es esencial acudir al doctor para descartar complicaciones y en caso necesario el profesional derivará a un kinesiólogo. En caso de desgarro, se recomienda no elongar los primeros días, porque podría empeorar la lesión.

A continuación algunos consejos del especialista:

  • Realiza un buen calentamiento, con el fin de preparar el cuerpo a estímulos más intensos
  • Fortalece y estira, así proteges las estructuras pasivas como huesos, ligamentos y tendones
  • Aumenta el ejercicio de manera paulatina y no te exijas un ritmo que no puedas soportar
  • Verifica el terreno. Evita el asfalto y escoge una ruta suave y regular, que proteja tus articulaciones
Médico: Dr. Gonzalo Kameid Zapata
Especialidad: Traumatología y Ortopedia