Ahogo por inmersión: Cómo prevenir accidentes

Publicado el 7 de Diciembre, 2016

El jefe de urgencia de Clínica Vespucio, Dr. Franco Utili, explica cómo prevenir y acompañar en todo momento a nuestros niños.

Temporada de paseos de fin de año, de vacaciones, de ponerse traje de baño y disfrutar playas y piscinas. Sin embargo es necesario tener en cuenta precauciones para evitar accidentes de ahogo por inmersión. Para que una caída o ingreso abrupto al agua no termine en tragedia, el Dr. Franco Utili, jefe de Urgencia de Clínica Vespucio, advierte que “la prevención es muy importante, por ejemplo, teniendo protecciones que a veces son reglamentarias, con rejas que sean lo suficientemente seguras”, comentó.

El Dr. Utili enfatiza que cuando una persona cae a una piscina, puede producirse un espasmo glótico que impide que se pueda respirar. “La mayoría de las veces es por falta de oxígeno, no por agua en los pulmones”.

El especialista agrega que los accidentes se pueden producir a cualquier edad, mayoritariamente en menores que están aprendiendo a caminar, “pero también en gente joven o adulta que se tiran piqueros en lugares no adecuados o intentan nadar en zonas peligrosas, a veces, además bajo la influencia del alcohol”.

Lo que sugiere el urgenciólogo es ver la situación en que la persona se encuentra y actuar rápido, realizando una reanimación. “La mayoría de las veces cuando uno logra hacer una reanimación de forma adecuada, la persona se puede recuperar”, señaló el Dr. Utili.

Lo primero, es sacar a la persona del agua y quitarle la ropa mojada, secarlo, en lo posible, si hay bajas temperaturas. Luego llamar inmediatamente a un servicio de rescate (ambulancias 131). Crear un ambiente seguro para dar primeros auxilios y chequear si la persona respira. Trasladar a la persona lo antes posible a un servicio de urgencia o que reciba atención médica oportuna.

Cómo hacer una reanimación:

  • Extender el mentón hacia atrás para tener una buena liberación de la vía aérea.
  • Insuflar aire hasta que el tórax se expanda (uno o dos segundos).
  • Dejar que el aire salga en forma espontánea. Repetir el paso anterior dos veces.
  • Realizar las compresiones torácicas (un tercio del diámetro ante o posterior del tórax), a un ritmo de 120 compresiones por minuto.