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Cómo sobrellevar la intolerancia a la lactosa sin que afecte tu alimentación

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Sentirse hinchado, con flatulencia y dolor abdominal, son algunos de los síntomas que suelen sentir las personas que padecen intolerancia a la leche y en la actualidad, esta condición es bastante más habitual de lo que se piensa. La nutricionista de Clínica Vespucio, Paulina Mella, enfatiza en la importancia de la prevención, ya que al no tomar las medidas necesarias a tiempo, se podría generar un daño severo en la mucosa intestinal, que con el tiempo es difícil de revertir.

En nuestro país, cada día son más las personas diagnosticadas con intolerancia a la lactosa y hoy en día, alrededor de un 25% de la población adulta padece de esta condición, que en un principio podría ser bastante molesta, ya que según la nutricionista de Clínica Vespucio, Paulina Mella, “el paciente al estar pendiente de los alimentos que tienen este componente o limitarse a consumir ciertos alimentos, pueden caer en estados de presión o estrés”.
Pese a todas las complicaciones que pudiera tener la persona, hoy existen diversas alternativas saludables que ayudan a sobrellevar esta condición sin mayores problemas. De hecho el mercado de tiendas orgánicas y de comida saludable ha aumentado considerablemente durante los últimos años, y hoy es más fácil acceder a productos nacionales e importados que ayudan a mantener una alimentación equilibrada, sin necesidad de requerir alimentos que contengan esta enzima.

¿Qué es la intolerancia a la lactosa?

Es una condición causada por la ausencia de una enzima denominada lactasa, que provoca que el organismo sea incapaz de digerir la lactosa, un componente que se encuentra en la leche y en todos los derivados de ésta.

La nutricionista de Clínica Vespucio, Paulina Mella, explica que “las personas con esta intolerancia, no fabrican la suficiente cantidad de lactasa para descomponer la lactosa; por ello, esta última al no poder digerirse, se deposita en el intestino donde la descomponen las bacterias, generando una serie malestares como gases, distensión abdominal, pesadez estomacal y diarrea en algunas ocasiones”.

¿Quiénes pueden padecer esta condición?

En la mayoría de los casos afecta a personas adultas, ya que según la especialista de Clínica Vespucio, “en la medida que el paciente envejece, la producción de lactasa es cada vez más pequeña”. No obstante y con menor frecuencia, podría manifestarse en niños y adolescentes.

Señales de alerta

La profesional de Clínica Vespucio, aclara que “los síntomas solo afectan al aparato digestivo y varían según la cantidad de lactosa ingerida y el nivel de tolerancia de cada persona”. Asimismo, aclara que no es grave, pero es importante diagnosticarlo a tiempo, ya que en muchas ocasiones se puede confundir con otros problemas médicos, que sí podrían ser más delicados, como es el caso del síndrome del intestino irritable, alergias alimentarias, gastritis y otras.

En cuanto a los síntomas, el paciente generalmente suele presentar cólicos abdominales, acidez, distensión abdominal (hinchazón), flatulencias (gases), diarrea y estreñimiento con ardor.

Diagnóstico y tratamientos

Lo más adecuado es hacer un seguimiento de los alimentos que consume la persona y de esta manera poder ver si desaparecen los síntomas al eliminar todo lácteo de la dieta por un tiempo razonable. Por otro lado, la especialista explica que se puede recurrir a exámenes que permiten diagnosticar con precisión la intolerancia a la lactosa, y así poder sugerir un tratamiento donde se elimine la lactosa, además de recomendar algún suplemento o alimentos ricos en calcio.

Opciones saludables

Actualmente, existe una amplia oferta de productos alternativos que hace un par de años no estaban al alcance de todos. La nutricionista de Clínica Vespucio, explica que “las leches vegetales son una buena opción nutricional ya que contienen abundantes nutrientes como proteínas, grasas insaturadas, hidratos de carbono, minerales y vitaminas”.

Las bebidas vegetales más recomendables son las siguientes:

Leche de avena: Posee cualidades energéticas, nutritivas y terapéuticas, además de una alta concentración de aminoácidos esenciales, ácidos grasos, carbohidratos, vitaminas y minerales.

Leche de soya: Ayuda a reducir los niveles de colesterol en la sangre y alta concentración de fitoestrógenos. Asimismo, es rica en isoflavonas, magnesio, calcio y ácidos grasos omega 6 y 3

Leche de arroz: Es muy digestiva y rica en ácidos oleicos e hidratos de carbono. Su contenido graso es muy bajo, es depurativa y ayuda a reducir los niveles de ácido úrico en el organismo.