Deje que su hijo tenga tiempo para el ocio

Publicado el 4 de Enero, 2017

Para muchos estudiantes, con el término del primer semestre se suspende la rutina, se relajan los horarios y comienza el tiempo para jugar y divertirse. Sin embargo, muchos padres aprovechan este break para que los niños repasen ciertas materias. Según la psicóloga de Clínica Vespucio, Mercy Iriarte, las vacaciones deben ser vividas con tranquilidad, ya que es importante que los pequeños aprendan a disfrutar del esparcimiento.

Las vacaciones de invierno son muy esperadas tanto por los escolares como por los padres, quienes las perciben como el momento del año en que hacen un paréntesis y recargan energías para el resto del período.

De acuerdo a la psicóloga de Clínica Vespucio, Mercy Iriarte, el ocio es un tiempo personal para recrearse, donde la rutina, actividad y trabajo se dejan de lado. “Estos momentos sirven para crear, jugar e imaginar”, asegura la especialista, quien indica que estos espacios son indispensables para el desarrollo de la creatividad en los niños.

Pese a lo anterior, la profesional advierte que hay algunos padres que aprovechan este tiempo para que sus hijos estudien o repasen materias. En este caso, la psicóloga recomienda esta práctica sólo en caso de que los alumnos hayan reprobado algún curso o deben rendir pruebas inmediatamente después de las vacaciones.

En cuanto a los videojuegos, películas y computadores, Mercy Iriarte asegura que se trata de medios de recreación válidos, siempre y cuando, estén regulados por los padres tanto en la cantidad de tiempo como en su contenido.

“A pesar de que sea un espacio de ocio, hay ciertas reglas que se deben mantener en cuanto a hábitos personales. Por ejemplo, dejar que los niños se despierten tarde, pero poniendo una hora tope, al igual que al acostarse. Esto dependerá de la edad de los hijos”
, explica la psicóloga.

Tips para aprovechar mejor el descanso

• Fortalecer el vínculo con la familia: los hijos pasan gran parte del día en el colegio, lejos de los padres. Es por esto que hay que intentar, dentro de lo posible, tomar este tiempo para compartir y planificar en familia las actividades que a todos les puedan interesar.

• Ser flexibles: hay que ser capaz de adaptarse a las circunstancias, ya que a veces los planes pueden resultar distinto a cómo los esperábamos.

• Dialogar con los niños: es importante conversar con los hijos para saber qué esperan de sus vacaciones y así considerar sus expectativas. De esta manera fomentamos el diálogo y la confianza.

• Realizar actividades fuera de lo habitual: para romper con la rutina, nada mejor que hacer panoramas nuevos. El contacto con la naturaleza, a través de la visita a un parque o un paseo al campo, pueden ser buenas alternativas.

• En vez de asignar tareas, incentivar la lectura: una buena alternativa para entretener, y al mismo tiempo educar a los hijos, es escoger en conjunto historias que puedan ser de su interés. Además, se puede complementar con actividades culturales como visitar un museo o ir al teatro.

• Realizar actividades al aire libre: es bueno dar espacio a los hijos para realizar actividades fuera de la casa como andar en bicicleta, jugar fútbol u otro deporte, además de salir a compartir con los amigos.