Una completa alimentación a través de la lactancia

Publicado el 23 de Mayo, 2017
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Con la lactancia materna tienes la oportunidad privilegiada para demostrar a tu bebé todo el amor, cuidado y protección que le quieres entregar, además de aportarle todo el contenido nutricional que necesita. El equipo de matronas de Clínica Vespucio entrega varios consejos:

  • Cuando amamantes mira a tu bebé a los ojos, será un profundo momento de comunicación entre ustedes. Tu bebé reconoce tu mirada y voz, sabes que eres esa persona especial que está disponible para él o ella, y suele calmarse cuando lo tomas en brazos.
  • El apego es fundamental. Ofrece a tu bebé el pecho tempranamente, el llanto es una señal tardía de hambre y si tu bebé está alterado puede ser más difícil consolidar la lactancia para ambos.
  • Algunas señales de que tu bebé tiene hambre: Despertar, mover la boca, buscar pecho con la cabeza, chupar sus manos, llanto.
  • La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia exclusiva hasta los 6 meses. Y de manera complementaria con otros alimentos hasta los 2 años y más, como una forma saludable y nutritiva de alimentarle.
  • Para dar una lactancia materna exitosa, la recomendación es dar a libre demanda, esto es dar cuándo y cuánto quiere el niño(a).
  • En los primeros días de vida ofrécele pecho, debes darle de tomar entre 8 a 12 mamadas diarias (durante día y noche) y no dejes pasar más de tres horas entre tomas. No es bueno establecer horarios entre tomas, por ej.: “10 minutos de cada pecho”.
  • Busca la posición más cómoda para ti y para tu guagua. Usa cojín de lactancia. Este cojín es de gran utilidad para la comodidad de la mujer al dar pecho. Aunque al principio puede parecer difícil y ser un poco molesto, encontrarás la postura más cómoda para las dos.
  • No siempre resulta todo tan simple, si sientes dolor mientras das el pecho o se te hacen grietas en el pezón pide ayuda cuanto antes. Consulta a tu matrona, a otra madre que haya dado leche o a grupos de apoyo a la lactancia.

Beneficios de la Lactancia:

  • Nutrición óptima, ningún alimento es mejor.
  • Entrega defensas, protege al bebé de enfermedades y mantiene en óptimas condiciones el sistema inmunológico y tiene menor riesgo de desarrollar obesidad.
  • Favorece el desarrollo intelectual, el bebé es más activo, tiene mejor desarrollo psicomotor y una mayor capacidad de aprendizaje. Facilita generar apego temprano, da confianza y seguridad, entrega las fortalezas psicológicas para explorar y conocer el mundo.
  • Favorece la calcificación de los dientes y estimula un buen desarrollo facial.
  • Es menor el costo de alimentar a tu bebé.

Técnica de amamantar

  • No es necesario preparar los pezones.
  • No acerques el pecho a la guagua, sino, la guagua al pecho.
  • Hazle cariñito con el pezón en los labios a tu guagua para “despertar” el reflejo de chupar, así abrirá la boca.
  • Presenta tu pecho al recién nacido/a, éste buscará instintivamente el pezón.
  • Espera que tu guagua abra la boca e introduce todo tu pezón en ella apuntando hacia el fondo del paladar (debe quedar toda la areola dentro de su boca).
  • Para una posición adecuada debes quedar “guatita con guatita”, la cara de la guagua frente al pecho (no ladeada), el cuerpo de tu guagua debe estar siempre alineado, es decir, su oreja, hombro y cadera siguen una misma línea imaginaria y su cabeza sigue la dirección del pecho.
  • El agarre al pecho de la guagua es con los labios evertidos (hacia afuera como una ventosa), pezón y areola dentro de la boca, pezón entre la lengua y el paladar de la guagua, su pera tocando el pecho y su nariz rozándolo ligeramente.
  • La cabeza no debe estar rotada hacia un lado del cuerpo, ni la guagua muy separada del cuerpo de la madre. No apoyes la cabeza de tu guagua sobre tu codo, si no que sobre tu antebrazo, dejando su boca frente a tu pecho, así evitas que flexione el cuello en el acople. Una postura incorrecta dificulta mamar y tragar correctamente, pudiendo generar complicaciones en tu pecho.
  • La cabeza de tu guagua debe seguir la dirección de tu pecho.
  • Deja que la guagua mame todo lo que desee de un pecho antes de ofrecerle el otro, recuerda que cada guagua tiene su ritmo y el tiempo puede ser variable.
  • Cuando termine, retira el pecho suavemente para no lastimarte. Sácale los “chanchitos” antes de pasar al otro pecho.

¿Cómo saber si mi guagua está mamando bien?

1. Se escucha un sonido al tragar.
2. Moja al menos 6 pañales con orina clara al día.
3. Tiene deposiciones amarillas y fluidas.
4. La mujer produce leche constantemente.
5. La guagua aumenta de peso en forma adecuada.

 

Complicaciones comunes al amamantar:


Dolor o grietas en el pezón: es signo de agarre incorrecto. Para corregirlo tira de su barbilla hacia abajo, abrirá más la boca y colocará bien su labio inferior. Si hay heridas, consulta con tu matrona o médico para que te receten una crema u otras medidas de alivio o curación de las heridas.

Congestión mamaria: Los pechos se ponen duros, sensibles, tensos y de gran tamaño. Amamanta a tu guagua y si continúa, extrae un poco de leche manualmente o con una máquina. Puedes aplicar toalla tibias para facilitar la succión de la guagua.

Mastitis: Es una infección del tejido mamario que puede producir síntomas similares a la gripe: No contraindica la lactancia, pero requiere de diagnóstico y tratamiento antibiótico.

Médico: Dr. Raúl Tapia Crouchett
Especialidad: Ginecología y Obstetricia