Ecografías ginecológicas: la importancia de realizarlas durante o fuera del embarazo

Publicado el 26 de Diciembre, 2019
Ecografía-ginecológica

Estos exámenes son vitales para el cuidado de los órganos reproductivos de la mujer, así como para un buen seguimiento del periodo de embarazo. Gracias a ellos, podemos determinar anomalías en el útero o complicaciones en el bebé.

Las ecografías son exámenes ultrasonográficos destinados a observar determinados órganos situados en el interior del cuerpo y que no se pueden visualizar directamente. De acuerdo con lo que explica el Dr. Francisco Díaz, gineco obstetra y coordinador del área de ecografías de Clínica Vespucio, “las ecografías ginecológicas y obstétricas son la forma que tenemos para observar el sistema reproductor femenino y a los bebés en gestación, en el caso de las embarazadas. En general, es muy importante que las mujeres puedan realizarse este examen una vez al año para revisar su útero”.

En pacientes en edad fértil y sin presencia de embarazo, se utilizan las ecografías para identificar el ovario poliquístico, que es muy frecuente en mujeres con o sin hijos. También se usa para buscar malformaciones o tumores anexiales en los genitales internos, que pueden tener una implicancia en la fertilidad futura.

“También se emplea en mujeres postmenopáusicas para buscar tumores ováricos que pueden relacionarse al cáncer. Una estrategia para detectarlo en este grupo, es hacer ecografía una vez al año. El médico se encarga de mover sobre alguna parte del cuerpo de la paciente un dispositivo llamado transductor, que es el instrumento que recoge las ondas sonoras que se producen y genera las imágenes en el computador. Es necesario, además, ser enfático en que este examen debe realizarlo un ginecólogo obstetra”, explica el Dr. Díaz.

Hoy, los ecógrafos cuentan con distintos tipos de transductores y son usados dependiendo de lo que se quiera obtener.

Tipos de ecografías gineco obstétricas

  • Ecografía obstétrica: se utiliza principalmente para ver el desarrollo de los bebés en gestación y también para ver el útero y los ovarios en mujeres que jamás han tenido actividad sexual. En este último caso, la ecografía se llama transabdominal con retención de orina.
  • Ecografía transvaginal: se usa para estudios de patologías ginecológicas y del embarazo inicial, como predictor de ciertos riesgos en el embarazo, entre ellos, el parto prematuro. Para el especialista, “este riesgo se puede establecer en varias etapas del embarazo, siendo el mejor momento para predecirlo mediante esta ecografía, entre la semana 22 y 24”.
  • Ecografía doppler: este examen, además de capturar una imagen, puede hacer una evaluación de los flujos de sangre. El Dr. Díaz explica que “se solicita en obstetricia para ver los flujos de las arterias uterinas como predictor de enfermedades, los flujos del cordón umbilical, del ductus venoso y de la arteria cerebral media del bebé, para evaluar su condición cardiovascular. También se realiza entre la semana 11 y 14 de embarazo para predecir riesgo de síndrome de Down y otras enfermedades cromosómicas”.

Ecografías en el embarazo u obstétricas

La recomendación actual para mujeres embarazadas es realizarse un mínimo de 3 ecografías durante la gestación, ya que se trata de un examen médico que busca determinar el bienestar y adecuado crecimiento del bebé. También se usa para descartar malformaciones o predecir complicaciones.

El Dr. Díaz explica que la ecografía en mujeres embarazadas cumple tres funciones principales:

  • Valoración del riesgo de complicaciones del embarazo.
  • Valoración del riesgo de enfermedades cromosómicas en el bebé.
  • Evaluación cardiovascular de una guagua en situación de enfermedad.

Primera ecografía: debe realizarse en el primer trimestre para saber si es un embarazo dentro del útero o ectópico, el número de bebés en gestación y para determinar con máxima exactitud cuántas semanas de embarazo tiene la paciente. Para el obstetra, “una de las cosas más importantes es tener una edad gestacional segura, porque hay decisiones que el médico debe tomar basado en la edad, como, por ejemplo, la viabilidad de un embarazo. Lo ideal es obtener esta ecografía antes de las 12 semanas. Esto también permite revisar los ovarios de la mujer en caso de existir algún tumor”.

Segunda ecografía: se practica en la mitad del embarazo con el objetivo de ver si hay alguna malformación en el bebé. Las malformaciones son la principal causa de muerte neonatal.

Tercera ecografía: es la que se realiza cerca del final del embarazo, entre las semanas 32 y 36. “Su objetivo es identificar una causa prevenible de muerte, como es la restricción del crecimiento de aparición tardía. Esto es cuando el bebé deja de ser alimentado por la placenta y se detiene su crecimiento a velocidad normal por una falta crónica de oxígeno. Esos bebés pueden fallecer dentro del útero a las 37 semanas. Entonces, el médico tiene la posibilidad de sacarlos antes de que esto ocurra”, asegura el experto.

Según explica el gineco obstetra, existen 2 ecografías complementarias que se ofrecen a las mujeres para una evaluación más estricta y precisa de los riesgos de un embarazo:

  • Ecografía de tamizaje o screening: se realiza entre las semanas 11 y 14 e idealmente se debería practicar a todas las embarazadas para identificar puntualmente a aquellas que son de riesgo y asignarles una categoría distinta. “Es conocida como ecografía 11/14 y está destinada a determinar en qué embarazo es más probable que el bebé tenga alguna condición, como síndrome de Down, o presente alto riesgo de enfermedad cromosómica.  Si la ecografía establece que se trata de este último caso, con resultado de que la paciente presenta el trastorno genético de trisomía 18, la ley chilena ampara a esa mujer a interrumpir su embarazo. Por eso se realiza en etapas iniciales”, comenta el Dr. Díaz. Por otra parte, al incorporar el doppler de la arteria uterina a este screening, el médico puede identificar a las pacientes que presentan las dos enfermedades más complejas del embarazo: restricción del crecimiento intrauterino en etapa precoz y preeclampsia, que puede llegar a producir la muerte de la madre y su hijo.
  • Ecografía screening semana 24: es solicitada para observar si un bebé presenta una malformación y medir el cuello uterino como predictor de parto prematuro, lo que permite evitar que la guagua muera o quede dañada por prematurez. Esta ecografía es lo más efectivo para determinar este riesgo.  
Médico: Dr. Francisco Díaz Moreno
Especialidad: Ginecología y Obstetricia

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