René Verdugo, rehabilitado post COVID-19: “Esto es como nacer de nuevo”

Publicado el 13 de Noviembre, 2020
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Hace 10 años tuvo un accidente cerebrovascular, pero nunca se había sentido tan frágil como ahora. El coronavirus lo mantuvo hospitalizado durante 78 días, lo que
afectó mucho su movilidad y fuerza muscular. Pero gracias al Programa de Rehabilitación de Clínica Vespucio ha vuelto a caminar sin ayuda, recuperando su autonomía: “Estoy muy agradecido”, confiesa.

El 2020 es una fecha que René Verdugo, de 72 años, no olvidará jamás. No solo porque la pandemia azotó al país y al mundo, sino porque le tocó vivir en carne propia los efectos del COVID-19. Casado, padre de 3 hijos, abuelo de 5 nietos y 8 bisnietos, este hombre de hablar pausado y ojos risueños, no sabe dónde ni cuándo se contagió. Tampoco recuerda el día que ingresó de urgencia a Clínica Vespucio: “Mi familia me dice que estaba afiebrado, pero la verdad nunca me di cuenta. Yo estaba con mi señora y, de repente, sentí como si me hubieran golpeado con un palo en la espalda, después de eso no recuerdo más”.

Yasna Verdugo, su hija, agrega: “Estaba resfriado hace una semana. Por precaución, yo no quería ir a la casa, para no exponer a mis padres a un contagio, así que les mandé un médico a domicilio”. Como René tiene rinitis alérgica, le recetaron inhaladores y descongestionantes. Y, dado que él aún sentía aromas y el sabor de las comidas, no pensó que se trataría de coronavirus. “Nunca perdí el olfato ni el gusto, estaba pendiente de eso. Lavaba todo con cloro, hasta las murallas y, como sentía el olor, no me preocupaba”, dice. Además, su inquietud se centraba en su esposa: “Ella es hipertensa y diabética, entonces su salud era mi prioridad”.

Hospitalizado de gravedad

El viernes 22 de mayo, Yasna habló con su padre por teléfono y lo notó decaído. “A la mañana siguiente el médico lo fue a ver de nuevo y lo encontró muy mal. Llamé a una ambulancia para que lo llevara a la clínica, estaba saturando 40 y algo de oxígeno cuando lo normal es sobre 94%”, recuerda.

Así, en el peor momento de la pandemia, llegó al Servicio de Urgencia de Clínica Vespucio. René estaba grave. “Me dijeron que era difícil que pasara la noche, porque venía con los dos pulmones comprometidos y que requería ser hospitalizado en la UCI a la brevedad”, cuenta Yasna. El ingreso a la Unidad de Cuidados Intensivos fue uno de los momentos más críticos, en que requirió apoyo de ventilación mecánica e incluso de una traqueotomía. En total, estuvo hospitalizado durante 78 días, primero en la UCI, después en la UTI y luego en la unidad de tratamiento de pacientes en estado agudo, hasta que el 10 de agosto le dieron el alta.

Paso a paso hacia la rehabilitación

“Cuando desperté en la UTI, estaba en una nebulosa, durante dos días no supe de nada. Ahí, las terapeutas ocupacionales empezaron a apoyarme para que volviera a caminar… (se le quiebra la voz y se emociona), no podía ponerme en pie, las piernas se me enredaban. Pero en tres días me sacaron adelante”, recuerda René emocionado. Si bien aún no podía desplazarse sin apoyo, comenzó a retomar su habilidad motora para ponerse de
pie, trasladarse al baño con ayuda y dar pasos con mayor seguridad.

La Dra. Natascha González, médico jefe del Centro de Rehabilitación Integral, comenta: “A René lo conocimos cuando egresó de la Unidad de Cuidados Intensivos. Todavía estaba muy grave, tenía varias secuelas asociadas a la enfermedad, su movilidad era muy precaria a causa de la debilidad muscular que produce una larga estancia en la UCI. Además, cognitivamente requería muchas estrategias de rehabilitación y estimulación, debido al deterioro que se produce por la sedación prolongada y a lo complicado que estuvo”.

Recuperación en equipo

Antes del alta, la Dra. González le comentó a René y a su familia acerca del Programa de Rehabilitación Post COVID-19, en el cual un equipo multidisciplinario de profesionales, integrado por fisiatras, kinesiólogos, terapeutas ocupacionales y fonoaudiólogos podría acompañarlo en su proceso de recuperación ambulatoria, una vez que regresara a su casa. “Salí de la clínica con un burrito y ahora camino solo. Los doctores me daban de tres a seis meses para recuperar la movilidad, pero gracias al trabajo en el programa he avanzado mucho, porque en la casa, sin el apoyo médico, uno no se ejercita igual”, dice orgulloso.

“El tratamiento de René consiste en el entrenamiento cardiopulmonar, mediante ejercicios y técnicas manuales para restablecer el correcto patrón respiratorio y optimizar su consumo de oxígeno. Además, trabajamos en su acondicionamiento físico, lo que le ha permitido ganar fuerza muscular, mejorar su equilibrio y ampliar su rango de movimiento e independencia al desplazarse”, explica Rodrigo Salazar, kinesiólogo del Programa de Rehabilitación Post COVID-19, quien agrega: “Desde el comienzo, él se ha comprometido con su rehabilitación. Gran parte de sus logros se deben al entusiasmo, buen ánimo, alegría y constancia que ha demostrado, a sus ganas de recuperarse y al apoyo de su familia, que ha estado muy presente en todo este proceso”.

Una segunda oportunidad

Si bien ha sido un camino largo, René se siente reconfortado por lo que ha logrado hasta ahora: “Estoy muy agradecido de los doctores, las auxiliares, los paramédicos, las terapeutas ocupacionales, que me ayudaron a recuperar la coordinación en las manos; de Rodrigo, que me ha apoyado mucho a caminar, y de toda la gente que me ha asistido”.

La Dra. González también se siente feliz de ver los progresos de René. “Hoy está caminando solo y eso es un tremendo avance para él y para nosotros, que lo vimos en su primera etapa cuando estaba aún muy grave. Todavía quedan muchas metas por cumplir en su rehabilitación, pero vemos que su esfuerzo y el de su familia han dado frutos”, afirma.

Después de haber sobrevivido al COVID-19, René mira las cosas de otra forma: “Pasé 30 años trabajando de lunes a domingo, me perdía las fechas importantes, a mis hijos no los vi nacer. Ahora sé que hay que aprovechar más la vida, porque esta es una segunda oportunidad -dice entre lágrimas-. No tengo desafíos hacia adelante, solamente disfrutar a mis hijos, a mis nietos, vivir el momento. Esto es como nacer de nuevo”.

Médico: Dra. Natascha González Barrientos
Especialidad: Centro de Rehabilitación Integral

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