Su nombre técnico es “criptoquidia” y se refiere a la falta de descenso del testículo al escroto.
Puede afectar a uno o ambos testículos, aunque lo más frecuente es que afecte a uno solo.
Es una de las patologías mas frecuentes en el niño, presentándose entre el 1% y 3% de la población infantil.
Se puede ver comprometida la fertilidad, existe un riesgo mayor de desarrollar cáncer, así como también aumenta la exposición al trauma y la posibilidad de torsión testicular.
Se realiza una operación que consiste en descender y fijar el testículo al escroto. Esta es una cirugía que dura alrededor de 30 minutos y de carácter ambulatorio (no requiere hospitalización). La recuperación total dura alrededor de una semana.
Si a los 6 meses los testículos del menor no han descendido, se recomienda la cirugía.